Bates Motel ¿La perfecta precuela de Psicosis?

por Avanti

09/09/2019

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El origen del asesino de ‘Psycho’

Todo cinéfilo ha pasado por la experiencia de ‘Psicosis’ (1960) de Alfred Hitchcock y la flamante actuación de Anthony Perkins personificando a Norman Bates con su presencia escalofriante en pantalla. Y todos nos hemos preguntado, además de imaginado; a lo largo de los años, qué había pasado con el protagonista en su vida para que se convirtiera en esa persona.

Bates Motel nos trajo la respuesta. Ilustró a la perfección la historia del asesino de Marion Crane en la bañera. Nos contó su pasado cuidando cada detalle, hasta su temporada final…

Si amas el cine de suspense que vino de la mano de Hitchcock, es momento de entender la psicología de uno de sus mejores personajes de ficción…

Psicosis fue una película que sorprendió en su época y logró revolucionar la forma de concebir el cine que se tenía hasta la fecha. Se incursionó en novedades tales como matar a la protagonista a mitad del metraje o pedir expresamente que no se dejase entrar a nadie en la sala de cine una vez la proyección hubiera comenzado, lo que también afianzó a Hitchcock como el maestro del suspense.

Bates Motel nunca planeó ser la nueva Psicosis. La serie, desde sus inicios, es más una precuela del film, que se dedica a explorar cómo era la relación entre Norman Bates y su madre durante los años previos a lo que se narra en la película de Alfred Hitchcock.

 

Ya hace algunos años que terminó la serie y recientemente me tomé el tiempo de sentarme a verla y disfrutarla. ¿Por qué esperé tanto tiempo? Honestamente, por desconfianza. No es fácil ponerse a la altura de lo que fue la película original y tenía miedo de desilusionarme. Varios directores han intentado recrearla a lo largo de los años sin lograr resultados siquiera similares, contrariamente, todos los remakes son considerados desastrosos. Pero necesitaba arriesgarme y verla de una vez por todas.

Hoy vamos a analizar los puntos fuertes de la serie, su parecido con la cinta original, sus diferencias y licencias poéticas. Si alguno de ustedes todavía no vio “Psicosis” es momento de detenerse, tomarse hora y media para verla y luego volver a continuar leyendo.

 

Vamos a empezar hablando de la actriz que está al frente del reparto de la serie. Vera Farmiga, conocida por films como ‘The departed’ (2006), ‘El niño con el pijama a rayas’ (2008), ‘Up in the Air’ (2009), entras otras; nos ofrece una versión del personaje de la madre de Norman a la que no estamos acostumbrados dado que jamás habíamos interactuado con ella. Teníamos ideas de cómo podría haber sido, pero nunca tuvimos ningún indicio concreto para saber si estábamos en el camino correcto. ¿Cuántas veces nos aterró su silueta con el cuchillo en su mano o su sombra mirando por la ventana de la mansión Bates? Contrario a todo lo que habíamos imaginado, en la serie de televisión Norma no es presentada como la villana, sino más bien una víctima. ¿Noma-Norman? En este mundo, que lentamente está intentando deconstruir el sistema machista en el que nos hemos visto inmersos durante tantos años; es hermoso escucharla decir, cuando le preguntan por sus nombres, que si los padres pueden nombrar a sus hijos con su mismo nombre, por qué las madres no podrían hacer lo mismo. Viuda, víctima de malos tratos, violaciones, Norma trata de empezar una nueva vida con su hijo adolescente en una nueva ciudad, poniendo su propio negocio, un motel en un pequeño pueblo estadounidense cerca de la carretera.

Norman es un niño sobreprotegido por su madre, quién busca cuidarlo de todas las injusticias de su entorno. Sobre todo de los posibles trauma que puede traer consigo de su niñez dado las vivencias que ambos comparten. Aunque no es el único factor. Ella sabe que su hijo tiene una faceta oscura que debe mantener encerrada a cualquier precio.

Bates Motel nos presenta la lucha de Norma por mantener a su hijo a salvo de la demencia en la que puede llegar a caer si no es controlado. Nos abre un panorama en la que el protagonista tiene ‘blackouts’ (perdidas temporales de conciencia) durante las cuales se olvida lo sucedido.
Nos muestra a su madre como alguien a quién le molesta que coquetee con otras mujeres o que salga por las noches, pero no por los motivos por los que sospechamos desde el comienzo, al principio la serie nos hace dudar de los posibles celos de Norma y en esa relación enfermiza que ambos mantienen, pero termina dando un giro inesperado (para los que no conocen la película) o muy interesante (para los familiarizados con ella).

 

Hasta la quinta temporada la serie es justamente eso, explicarnos lo que le fue sucediendo a Norman a lo largo de su vida para que termine siendo quién es en Psicosis. Pero, a mediados de la misma, cambia el punto de vista y en enfoque de su trama. Aquellos que han visto la película de Hitchock ya saben cuál es el destino de Norman y su madre, por lo que la historia de la versión televisiva toma ese trasfondo trágico, jugando con la esperanza del espectador de que Norman puede curarse y tener una vida normal.
Introducen un capítulo dónde nos presentan a Marion Crane y, poéticamente, le dan un desenlace diferente al del relato original, incluso nos regalan una escena del asesinato en la ducha perfectamente cuidado, citado a la perfección de su versión inspiradora. Pero es ahí donde, a mi parecer, toman una mala decisión.

Sentí innecesario el hecho de tener que ‘incorporar’ la historia de la película a la serie. A mi parecer, Bates Motel sería mucho mejor independientemente de los acontecimientos del film. Con esto me refiero a qué, si hubiese sido mi decisión (no que alguien me haya preguntado), habría dejado la obra maestra de Hitchcock de lado y hubiese cerrado la misma una vez explicado completamente la complejidad de la psiquis del personaje. Encontré forzado hablar de Marion, por muy poético que haya sido darle un giro a su historia, lo que Tarantino hace generalmente en su cine. La serie debería haber sido eso, una precuela en su totalidad. Pero ahondaré en eso más adelante. Y recuerden, no es más que una opinión personal. No tengo dudas que, igualmente, es una obra de arte en general, más allá de las diferencias respecto a la adaptación que pueda tener con los directores.

 

Durante el transcurso de los capítulos, se acumulan tantos cadáveres en el armario de los Bates que es necesario terminar con la agonía del protagonista que ve a su madre muerta asesinando gente y no es consciente de su ‘doble personalidad’, por llamarlo de alguna manera. El más sensato de la familia acaba siendo Dylan (Max Thieriot), el hermanastro de Norman, que no conocíamos de la saga cinematográfica, y que era poco menos que un delincuente juvenil cuando llega al pueblo. Hijo de su madre y su tío, también tiene una historia complicada. En esta serie nadie peca de ser demasiado normal. Él se enfrenta a la situación y se la apropia, tomando la terrible decisión de matar a su hermano para evitar más caos en el pueblo y salvarlo de sí mismo y la persona en la que se convirtió.

La serie nos regala un final poético para el asesino del motel. Le permite el tan ansiado reencuentro con su madre muerta, con la que siempre quiso estar y a la que siente siempre perteneció.

Bates Motel intenta marcar distancia con la Psicosis original diciendo que su argumento está basado en la novela de Robert Bloch que inspiró la película. Aunque la película calca (con algún cambio mínimo) el argumento. Contradictorio, ¿no?

 

Los homenajes que la serie hace al film de Hitchcock son evidentes.

Uno de los factores imprescindibles para la producción de Bates Motel fue recuperar los planos del set original de Psicosis y reconstruir una réplica exacta de la mansión presentada en el film en la nueva localización de rodaje (Canadá).
Pese a que la serie transcurre en la actualidad, se han respetado los decorados interiores originales, junto con el vestuario ‘retro’ de los personajes principales, el aspecto que nos hace pensar que están anclados en los años sesenta, como la cinta que los inspira. Incluso, en la puerta del motel hay un cartel que indica hay wifi en la propiedad ¿adivinan cuál podría ser la contraseña? Por supuesto: “Madre”.
A veces esta dualidad temporal nos aleja un poco de la realidad de la película ya que nos resulta confuso que aparezcan celulares constantemente en escena, pero el detalle está tan cuidado que, la mayor parte del tiempo, nos olvidamos de esta diferencia de décadas y seguimos creyendo que realmente puede ser lo sucedido antes del film.

El motel sigue siendo un sencillo edificio de una sola altura en forma de “L” con doce habitaciones más la recepción. La única diferencia es que en Psicosis había un pequeño escalón para acceder a las habitaciones, que en la serie se ha suprimido. También se ha cambiado la localización: mientras que en la película se encuentran en Fairvale (California), en la serie la acción transcurre en White Pine Bay (Oregón). Ambas son locaciones ficticias.

Además, como dato curioso, Psicosis fue la primera película norteamericana en la que se mostró un inodoro en pantalla. En Bates Motel han querido preservar el guiño a la original haciendo alusión en más de un diálogo a que no les funciona la cadena del mismo.

 

Una de las rarezas de Norman Bates es su dedicación a la taxidermia como hobby. La recepción del motel está llena de aves que él mismo ha disecado. En el film Norman comenta que no entiende cómo hay gente que puede disecar otro tipo de animales. Este detalle resulta curioso cuando vemos que, en Bates Motel, tras morir Juno (el perro que Norman acababa de adoptar), la lleva a la tienda de antigüedades del padre de su amiga Emma, Will Decody para que este, que es taxidermista, la conserve. La serie, por tanto, ha querido dar origen al interés de Norman por este peculiar pasatiempo más allá de la diferencia con el relato original.

 

Norma y Norman son el corazón y motor que hace funcionar el engranaje de Psicosis y, sobre todo, de Bates Motel. Madre e hijo forman un equipo, son uno los dos, un núcleo familiar indisoluble (literal y figuradamente). Como precuela, la serie nos abre la puerta a explorar qué ha ido sucediendo en Norman hasta convertirlo en el depredador que es. Gran parte de este trauma deriva de Norma como figura omnipresente y dominante en la vida de su hijo. La serie ha dibujado como trasfondo complementario a la obra original una relación que juega en todo momento con los límites materno filiales. Tanto la idolatría que profesa el protagonista hacia su madre (llegando incluso a fantasear con ella) como la sobreprotección de esta hacia él son de lo más perturbadoras. Es una especie de complejo de Edipo extensible a Norma, que si bien es la que primero frena actitudes que sabe moralmente reprochables, incentiva la confusión de su hijo.

La quinta temporada de Bates Motel muestra a Norma como proyección mental de Norman (esta doble personalidad que antes mencionaba), más oscura. Se acerca mucho más a esa agresividad, maldad y descontrol que son característicos de la original. Ella simboliza las garras de las que Norman no puede escapar. La detesta por hacer de él un títere, pero al mismo tiempo, jamás se alejaría de su lado porque no concibe un mundo sin ella.

 

Norman Bates fue, en 1960, el precedente de toda una serie de películas inspiradas en psicópatas y asesinos en serie. Este personaje (que se inspira a su vez en el caso real de Ed Gein, mejor conocido como ‘El carnicero de Plainfield’ quién descuartizaba gente y hacía objetos con la piel de sus víctimas) posee a simple vista un carácter amable, tímido y algo raro pero encantador.
Freddie Highmore, quién interpreta la versión adolescente de Norman en Bates Motel, no pretendía hacer una imitación del inolvidable Anthony Perkins, a quién su personaje lo marcó para siempre; y aun así logra ser el perfecto sucesor.
Freddie  hizo un trabajo excepcional. El pequeño niño que recordamos de películas como “Finding Neverland” (2004), “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005), u “August rush” (2007) nos sorprendió a todos y nos hizo ponernos de pie a aplaudirlo. No fue fácil los zapatos en los que tuvo que calzarse dado que su predecesor fue inigualable, pero lo logró.

La tercera y cuarta temporada de la serie representan el clímax en el trastorno de Norman (a esta altura ya comienza a meter mano en el ropero de su madre frecuentemente, volviéndose ella), el cual desde los blackouts de la primera temporada va in crescendo hasta darnos sus minutos más impactantes y sublimes. En el último capítulo de la segunda temporada, después de someter a Norman a un detector de mentiras, Highmore recrea a la perfección la inquietante sonrisa que nos heló la sangre en la última escena de Psicosis, cerrando esta temporada con el mismo plano con el que termina el film, copiándolo a la perfección.

 

Cuando en la película de Hitchcock Lila Crane (Vera Miles) descubre el cuerpo de la fallecida Norma en el sótano de la casa, esta se encuentra sentada en una mecedora que aparece indirectamente en unos cuantos planos de Bates Motel, haciéndonos referencia directa a esa escena del film.
Aunque la serie va más allá, lleva esta situación al extremo; Norman no sólo conserva a su madre sino que le crea su propio mausoleo dentro de la mansión. Y continúa idolatrándola incluso después de muerta. Mucho más creapy y perturbadora que en la cinta original.

Pero este no es el único objeto rescatado de Psicosis: en el primer capítulo de la serie Norman escucha en su iPod ‘Eroica’, de Beethoven. Esta misma sinfonía aparece en el vinilo del tocadiscos de su habitación en la película.

Asimismo, en los ataques de ira de Norman, la banda sonora se transforma en los estridentes sonidos de la famosa escena de la ducha.

 

En ambas versiones Marion es una secretaria insatisfecha con su vida que decide desaparecer con dinero que le han dado en la oficina y que debía gestionar llevándolo al banco y depositándolo. También mantiene una relación secreta con Sam Loomis, hombre divorciado en Psicosis y casado en Bates Motel (esto refuerza el cambio argumental de la serie respecto del film).

En esta secuencia, hasta el más mínimo detalle está cuidado y calcado, desde que la frena la policía y ella luce sospechosa y preocupada, hasta la llegada una noche de tormenta al motel y Norman espiándola desde un orificio en la pared detrás de un cuadro desde la recepción (situación que ya se ha presentado reiteradas veces, mostrándonos su perversión); su madre observando por la ventana los acontecimientos, él preparándole la cena y así…
Hasta que por fin Marion decide darse una ducha y todos empezamos a temer lo peor. Pecamos de incautos y de básicos esperando que los acontecimientos sean exactamente los mismos con los que Hitchcock ya nos deleitó hace tantos años. Y ahí es donde los directores dan el salto de fe y cambian la concepción que tenemos de la relación de la serie con la película. Este capítulo tan crucial ha demostrado que lo que pretende la serie es homenajear y no copiar la original. Tenemos una hermosa escena de la ducha y planos de la víctima exactamente iguales a los de Psicosis, solo que no todo sucede como lo recordamos.

De lo más difícil del área de casting fue elegir a la cantante Rihanna para interpretar a Marion Crane. De esta manera, cuando llega una escena tan icónica como la de la ducha, que se ha visto tantas veces, consiguen darle un giro totalmente inesperado para el espectador. En este episodio, comprobamos que los productores nunca intentaron enlazar su historia con la de Psicosis, sino contar la suya propia. Personalmente, si bien es una gran decisión no querer enlazar el relato a la cinta cinematográfica, ese es el punto de inflexión en el que creo equivocaron el camino, cada uno lo interpreta a su manera. De haber querido realmente mantener distancia, considero hubiese sido más acertado ni siquiera hacer referencia a los hechos del film. Pero no es más que mi punto de vista.

Como ya venimos mencionando, hay varios planos que hacen referencia a la versión original, también lo notamos en las tomas desde lo alto de la escalera de la casa, que nos recuerdan mucho a otro de los momentos más aterradores del film de Hitchcock, cuando el detective Arbogast “conoce” a la madre de Norman.

Por último, también hay una patente de coche reutilizada. En Psicosis la matrícula NFB 418 (iniciales de Norman Francis Bates) pertenece al coche de Marion. En Bates Motel su propietaria es un personaje distinto, pero acaba siendo igualmente víctima de Norman y el vehículo hundido en un lago, con una escena idéntica a la del film.

 

El momento cumbre de la serie son sus dos últimas temporadas. En la cuarta, la trama termina con los momentos inmediatamente anteriores a los que suceden en Psicosis, con un desenlace en el que culmina el viaje sin retorno de Norman hacia la demencia.
A estas alturas la serie ya había conseguido brillar por méritos propios, independientemente de la película inspiradora. Y uno de los motivos fundamentales fue las grandes actuaciones de sus protagonistas.

Esto les permitió hacer su propia versión de lo que ocurría en su referente fílmico durante su quinta y última temporada, como ya expliqué anteriormente.

 

La serie es sublime, las actuaciones impresionantes y el background del protagonista de Psicosis exquisito. Nos permite sumergirnos en el film de otra manera, dándonos las herramientas que tanto tiempo imaginamos y no obtenían respuesta, a menos que hayamos leído la obra de Robert Bloch. No es mi caso personal, aunque debería.
Personalmente habría dejado Bates Motel exclusivamente como precuela del film, más allá de considerar que los directores hicieron un excelente trabajo cuidando hasta el más mínimo detalle en su adaptación, no habría utilizado la película para hacer ningún guiño argumental. Pero esto no es más que una opinión. Más allá de eso, quiero insistir en la perfección de la misma. Realmente da gusto verla, es muy interesante y atrapante, tiene varios cliffhangers que te hacen no despegarte de la tele por horas. Si les gustó Psicosis, no se la pierdan!

¿Ustedes que opinan? ¿Hicieron bien los directores de la serie en darle un final poético al protagonista, dejando de lado la película y dándole entidad por sí misma? ¿Les gustó lo que hicieron resignificando la escena de la ducha y cambiando el destino de Marion Crane? ¿Alguno de ustedes opina lo mismo que yo? ¡Quiero leer sus opiniones!

 

Escrito por Camm
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