Construcción de Imaginarios: El Tango y el Cine

por Avanti

08/03/2018

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Construcción de Imaginarios: El Tango y el Cine

 

¡Tango! (1933) de José Luis Moglia Barth, fue el primer largometraje Argentino que incorporo la nueva tecnología de sonido óptico, destacándose así por sobre el resto de los films nacionales de la época; modificando la relación entre el tango y el cine, unión que funcionó como modelo moralizante de la  sociedad.

Además, su innovación tecnológica marcó el comienzo de una nueva etapa en la historia cinematográfica argentina, adquiriendo ésta un mayor reconocimiento internacional, logrando triunfar sobre el cine norteamericano que para esa época había perdido su público en los países de habla hispana.

El film inaugura una nueva forma de producción de films y una nueva forma de ver el cine, incorporando nuevos géneros y temáticas que atraen cada vez a una mayor cantidad de público. El nuevo cine sonoro da comienzo al proceso de industrialización, que va de la mano con el proceso de industrialización del sistema económico del país. El cine se expande y se vuelve popular.

Contribuyó también en la formación de un imaginario social muy marcado en torno al tango y todo lo relativo al mismo. La función del imaginario social es operar en el fondo común y universal de los símbolos, a la vez que interpela a las emociones, la voluntad y los deseos. Los componentes del imaginario social se integran en formas sociales de vida. Los nuevos géneros que aparecen con la combinación del tango y el sonido óptico, instalan en la sociedad una serie de códigos y reglas, valores morales, que determinan que es lo correcto y que no lo es, rigiendo así la vida de los individuos, marcando el camino que éstos deben seguir.

El film genera un vínculo fundamental con la sociedad al permitir la identificación de la misma con los personajes, los lugares, la temática, la música, las figuras reconocidas del tango del momento; gracias a la heterogeneidad del origen del tango que facilita la homogeneización de su tan variado público.

El tango, en sus inicios rechazado y mal visto, de a poco pasa a ser perfectamente bello y bueno; mediante un proceso de metabolización por parte del Estado que, al ver la aceptación del mismo en el extranjero, lo incorpora como medio para ejercer su coerción sobre la población. A su vez, en el resto del mundo era reconocido como género musical, sobre todo en París, que luego del éxito de Gardel se convirtió en la meca de los cantores de tangos de nuestro país

Contexto político

La década de 1930 fue una etapa de cambios en distintos ámbitos de la vida cotidiana y en distintos países. A nivel mundial, en 1929, acontece una importante crisis económica producida por la caída de la bolsa de valores de EE.UU., conocida como la caída de la bolsa de ‘Wall Street’, lo que lleva a éste y al resto de los países potencia a implementar políticas proteccionistas en sus economías y a cerrar sus mercados, obligando a los países periféricos a que desarrollen sus propias industrias para poder producir lo que ya no pueden comercializar.

Es así  como Argentina comenzó a estimular la producción industrial y empezaron a aparecer las primeras fábricas. La elite, grupo privilegiado conformado por grandes terratenientes, por estar vinculada con el mercado externo tuvo que emprender una serie de ajustes en el sector primario exportador y en la organización de la economía en general; se impulsó un proceso de Industrialización por sustitución de importaciones de manufacturas industriales, que produjo la expansión de la industria y el surgimiento de una nueva clase obrera.

El proceso de industrialización se localizo en determinadas áreas del territorio de la Republica Argentina: la zona metropolitana de Buenos Aires, algunos centros urbanos del litoral como Rosario y otros en la provincia de Córdoba. Esta localización industrial provoco las migraciones internas: los antiguos trabajadores rurales debían emigrar del campo a la ciudad, y del Interior a la Capital, en busca de empleo.

Para esta época, la Sociología Política distinguía entre obreros nuevos y obreros viejos. Los recién llegados tenían escasa o ninguna experiencia gremial y política. Los viejos obreros en su mayoría de origen europeo, en cambio, estaban incorporados a la actividad industrial desde principio de siglo y tenían fuertes ideologías políticas, habían organizado una actividad sindical y participaban en partidos políticos. Las condiciones de trabajo eran fijadas por los patrones y el Estado rara vez hacia cumplir las leyes que protegían a los trabajadores de los abusos empresariales. Los representantes del socialismo impulsaron proyectos para establecer indemnizaciones por despidos, vacaciones pagas y licencias por enfermedad que no fueron aprobadas por la mayoría conservadora.

 

Contexto cultural

Para la época de estreno del film se percibe en el país un avance del fascismo europeo entre militares y civiles nacionalistas. También, una aguda desocupación, recesión y empobrecimiento de los sectores populares; freno de la inmigración; una política caracterizada por el fraude, la corrupción y la acentuación de la dependencia económica con Gran Bretaña.

Como también se ha dicho, hacia 1930 comienza un proceso de  industrialización que trae la migración rural. Esa fluencia de migrantes internos a las ciudades provocó un gran crecimiento demográfico en Buenos Aires y su creciente urbanización; una reducción del analfabetismo dado el mejor acceso a los servicios educativos públicos y un auge de la industria cultural de masas. Estos procesos repercutieron en los productos de la cultura de masas. La ciudad se modernizaba. Surgieron nuevos empleos y muchos avances se incorporaron a la vida cotidiana.

La actividad cultural se intensificó notándose un aumento de su consumo. Para esta época, los diarios alcanzaron tiradas excepcionales, aparecieron nuevas revistas populares y las editoriales argentinas consiguieron dominar el mercado hispanohablante.

Por otra parte, Argentina fue pionera mundial en materia de radiodifusión, realizando la primera transmisión radial de la historia el 27 de agosto de 1920. El radioteatro se extendió como género popular masivo.

Simultáneamente al éxito de la radio, el cine alcanzó un verdadero desarrollo, ya que hacia 1930 existían en el país más de 1.000 salas y a partir de 1933 con la introducción de las primeras películas sonoras se abrieron alrededor de 600 salas preparadas para este nuevo adelanto tecnológico.

 

Contexto cinematográfico

La cinematografía había constituido, desde la segunda década del siglo, un entretenimiento importante de los sectores medios urbanos, con algunos éxitos nacionales en la etapa muda como “Nobleza Gaucha“, en 1915. Este producto impactó no sólo por su entretenimiento sino también por su contenido social ya que mostraba la situación del proletariado, del gaucho dentro de la sociedad feudal. Esta película reflejaba la opresión del patrón y también los deseos de justicia, de progreso y de liberación de los inmigrantes que trabajaban en las estancias cultivando las tierras de otros o en el puerto para exportar el producto de esas tierras. A partir de estos filmes pioneros, la afición por el cine nacional se desarrolló y en consecuencia, su producción.

Pero en la década del 20 se hizo evidente una discontinuidad artística del cine nacional, ya que las películas argentinas no podían competir con las norteamericanas y europeas. Puede decirse entonces que en los años ’20 predominó el teatro, el cual contribuyó posteriormente al desarrollo del cine argentino junto con la novela por entregas o folletín (del que se tomó el género melodramático, atrayente en su mayoría para el público femenino de la época), el tango (del que se tomaron temáticas, lugares, códigos, artistas) y la historieta (que para fines de los años 20’ ya es un atractivo para el público, y su presencia aumenta cada vez más en los diarios).

El cine ejerció un papel socializador importante en la Argentina de los años ’30 en adelante, época en la que empieza a desarrollarse con más fuerza junto al fútbol y el tango, las nuevas pasiones o berretines de la sociedad argentina. Por aquel entonces existían, solamente en la Capital Federal, alrededor de 200 salas que se dividían entre las del centro y las de los barrios. Los grandes complejos ubicados cerca del Obelisco eran los más formales y contaban con las mejores carteleras, ya que en ellos se lanzaban los títulos más importantes para la taquilla. En cambio, los cines barriales se especializaban en determinados géneros, como aquellos que presentaban temas sociales, mientras que las películas de moda llegaban varias semanas más tarde que en los grandes cines.

Durante las primeras décadas del siglo XX, en Argentina, y en la mayor parte del mundo, las salas de cine estaban ocupadas casi por completo con films provenientes de Hollywood, que no dejaban mucho lugar a películas propias de cada país. Debido a esto, el crecimiento de la industria cinematográfica estaba estancado, y Estados Unidos dominaba el mercado del cine en América.

A partir de 1927 con la incorporación del sonido en el cine, la situación cambió. Las películas de Hollywood empezaron a perder público en los países de habla hispana, debido a que los subtítulos resultaban molestos para los espectadores, sumando al hecho de que muchos de ellos no sabían leer. Comenzaron, por este motivo, a producir versiones en español de las películas que realizaban para el mercado interno, pero éstas tampoco tuvieron éxito en los países de Latinoamérica debido a que el público no llegaba a identificarse con las mismas, por usarse actores de distintas procedencias, y por ende con acentos o tonadas distintas, o bien por las temáticas utilizadas. Esta pérdida de audiencias por parte del cine norteamericano, abrió el camino a países como Argentina y México que tenían un gran desarrollo cinematográfico.

La incorporación del sonido en Argentina trajo numerosos cambios, dando comienzo a la que sería la época de oro del cine argentino. Uno de ellos fue la creación de dos grandes productoras de cine: Argentina Sono Films fundada en 1933 a cargo del director de cine Ángel Mentaste, y la empresa Lumiton fundada en el mismo año, a cargo de Enrique Susini, Luis Romero Carranza y César Guerrico.

La primera innova en la forma de medir el éxito, ya no por cada película que se produce, sino por el conjunto de películas producidas en un determinado período de tiempo; por lo tanto, si una película fracasaba, ya había otra lista para compensar el déficit. La segunda, por su parte, implementa un sistema de estudios (similar al de Hollywood) y trae al país dos técnicos estadounidenses para que enseñen el oficio a los técnicos locales. Con estas dos productoras surge una nueva forma de producir y consumir cine, conformando una Industria Cinematográfica. Este desarrollo industrial, trajo aparejado el sistema de estudios, el uso del Star sistem (sistema de estrellas, figuras reconocidas de la música empiezan a aparecer en los films, y se los encasilla para que siempre encarnen un mismo tipo de personajes) y la producción estandarizada de películas. Por otra parte, la incorporación del sonido también permitió desarrollar y perfeccionar lo que se conoce como narración clásica, es decir, ilusión de realidad que da el cine, se borran las huellas de la enunciación. Esto quiere decir que se intenta que el espectador se olvide que esta viendo una película y sienta que esta viendo una porción de la realidad. La incorporación del sonido ayuda a construir esta sensación de la realidad, ya que la acción ya no era interrumpida por intertítulos y los espectadores escuchaban lo que decían los actores.

En este contexto se estrena el primer largometraje con sonido óptico a ¡Tango!, en el cual, el sonido influye y ayuda a esta relación entre tango y cine, permitiendo una mayor identificación del público. En parte esto también se debía a la aparición en el cine de cantantes que ya eran figuras reconocidas en la radio, por lo que la audiencia ahora podía además de escucharlos verlos cantar. En este film, la música estructura el relato.

El tango, por su origen heterogéneo funcionaba como un elemento homogeneizante, algo necesario en esa época ya que no sólo había inmigrantes europeos, sino que además el desarrollo industrial provocado por la crisis del ’29, obligó a que la gente del campo emigrara a las ciudades. Por lo que en la ciudad convivían personas de diversos orígenes: todos ellos se identificaban con el tango.

El tango es un arte de raíz suburbana, «arrabalero», derivado de su naturaleza popular. Surge y se desarrolla en los barrios de trabajadores que rodean a las ciudades rioplatenses: el «arrabal». Para el tango el arrabal es la musa inspiradora, el lugar de pertenencia que no se debe abandonar, ni traicionar, ni olvidar. Por sobre todas las cosas, el tanguero es un hombre (y una mujer) ) «de barrio». En el lenguaje del tango, el arrabal y el centro componen dos polos opuestos: el arrabal, muchas veces unido indisolublemente a los amigos y a «la vieja», expresa lo verdadero y lo auténtico, en tanto que el centro suele expresar lo pasajero, «las luces» que encandilan, el fracaso. El sentimiento de pertenencia al arrabal ha llevado al tango a construir culturas de barrio, a darles personalidad.

En cuanto a los contenidos de las canciones, el tema central del relato tanguero fue, por lo general, la pérdida y el destierro del ser querido. También se sumó la temática de la explotación y degradación sociales sufridas durante esa época. Las letras de tango servían para describir la vida de esos inmigrantes de los conventillos y los suburbios.

El desengaño amoroso como tema central del tango es un lugar común, es el contraste del hombre «duro» y orientado al machismo, emocionalmente restringido, que se abre en las letras del tango, mostrando su interioridad y la profundidad de su sufrimiento. En el tango los hombres lloran y hablan de sus emociones, en un mundo en el que los hombres no deben llorar ni exponer sus sentimientos.

El deseo sexual, sublimado en sensualidad, y la tristeza o melancolía, derivada de un estado permanente de insatisfacción, son los componentes centrales del tango. En sus orígenes esos sentimientos afloraron de la dura situación de millones de trabajadores inmigrantes mayoritariamente varones, solitarios en una tierra extraña, acudiendo masivamente a los prostíbulos, donde el sexo pago acentuaba la soledad. El tango emergió así de un resentimiento erótico masivo y popular, que condujo a una dura reflexión introspectiva, también masiva y popular, sobre el amor, el sexo, la frustración y finalmente el sentido de la vida y la muerte para el hombre común.

Esto fue variando a lo largo del tiempo, y la reflexión sobre el tiempo se convirtió en una característica especial de las letras de tango, quizás tanto o más que el desengaño amoroso. Usualmente todos los tangos contienen una mirada desagarrada sobre el efecto destructivo del tiempo sobre las relaciones, las cosas y la vida misma.

La relación entre tango y cine era mutua, se servían el uno al otro. Por un lado el cine daba al tango un pasado y un destino, era capaz de asignarle una iconografía social y tipográfica, y de divulgar (y eventualmente fijar) esa imagen en la memoria colectiva.
Por iconografía entendemos el estudio y descripción de imágenes, cuadros, monumentos, estatuas o retratos; es eso lo que hace el cine con el tango. Recoge del tango sus símbolos, sus temáticas, sus lugares, todas las características que lo definen, y las utiliza en los films: el arrabal, la noche porteña, el centro, el lunfardo, los gestos, los bailes, las letras de los tangos, la figura del cantor, entre otras. Por otro lado, el tango enriqueció al cine otorgándole temáticas, lugares, personajes, situaciones, valores, códigos de comportamiento y normas de conducta. Conformaron el imaginario social porteño de esos años.

La incorporación del tango también trajo la aparición de nuevos géneros. Uno de ellos fue el melodrama tanguero, que combinaba elementos propios del melodrama con temáticas del tango, proponiéndose así nuevas dicotomías como por ejemplo: el barrio (como lugar de lo bueno) vs. el centro (como lugar de lo malo, de los vicios), o lo diurno vs. lo nocturno. Sin embargo esa dicotomía de barrio/centro era relativa, ya que el centro solo era negativo para las mujeres, es decir, que para la mujer la llegada al centro representa la perdición, el comienzo de todo lo malo en sus vidas. Para el hombre, en cambio, el paso por el centro, es el paso obligado para llegar a la fama, es la forma de empezar su éxito como cantor.

Otro género fue la cabalgata tanguera, en las que se narran largos periodos de historia en el tiempo de la película, terminando, en general, el recorrido, en el año de producción misma de la película. Se construye un pasado común con el cual identificarse. Este tipo de films dejan de hacerse en la década del 40 cuando la clase media ya se había conformado como tal.

El tercer género nuevo lo constituye la Opera tanguera. Este es un género tal que en los momentos de mayor exaltación dramática, los personajes irrumpen la acción con una canción, pero en la diégesis (el mundo en el que transcurre la película) del relato no son cantantes, ni cantan frente a un público o en un escenario. Los films de este Último género, tienen su intertexto temático e iconográfico en el folletín sentimental antes que en el tango: los conflictos responden a amores impedidos por diferencia de clase, los espacios en que transcurre la acción son elegantes salones, y los personajes suelen ser miembros de la alta burguesía.

El cine de esta etapa refleja el deseo de ascenso social, las ansias de mejoras laborales y de igualdad, en una época formada por una clase tradicional, oligárquica y conservadora, siempre reticente al cambio, y por un grupo bajo y medio integrado por migrantes internos e hijos de inmigrantes con deseos de una oportunidad.

 

Cine Popular y cine Burguesa

En el plano ideológico en la década del 30, el cine se desarrolla? en dos direcciones diferentes: una de inspiración burguesa y otra de inspiración popular.

Dentro de lo que se denomina cine burgués encontramos a su vez, tres tendencias:

  • Un cine abiertamente burgués, destinado al consumo de clases dirigentes y medias, compuesto por comedias rosas, con protagonistas ingenuos y decorados fastuosos, que nacía? entre 1937 y 1938.
  • Un cine estetizante, influenciado por corrientes europeas. Su obra marcó un rumbo que nuestro cine todavía desconocía: el entretenimiento envuelto en una sintaxis novedosa y adornado por una imagen que indicaba la capacidad artística del director y su concepción eminentemente visual del cine, aspecto no demasiado observado por otros en aquellos años.
  • Un cine de mistificación popular que se refiere a la sensibilidad y a la problemática de la pequeña burguesía

Por otra parte, el cine de corriente popular, que tiene algunos puntos en común con la burguesa, se tradujo en una producción netamente populista, basado en comedias ligeras cuya ambientación estaba dada por los decorados naturales del país. La corriente popular permanece fiel a los temas melodramáticos: el misterio del nacimiento, la sustitución de hijos, los padrastros y madrastras, falsas identidades, disfraces, hermanos gemelos, acontecimientos extraordinarios, muertes falsas, persecución de la inocencia, entre otros. En la novela hay una constante apelación al suspenso, a los desenlaces imprevistos y a la casualidad.

Una de las particularidades de este tipo de films, era que la acción debía ubicarse en otro tiempo pasado, esto era porque el gobierno de turno no aceptaba que cualquier connotación crítica presente en el film correspondiera a aquel presente.

 

Melodrama tanguero

El melodrama tanguero, al igual que el melodrama, tiene una función moralizante, busca enseñar a la sociedad qué es lo bueno y que no, y cómo deben comportarse.

La mujer en el melodrama tanguero tiene dos caminos: aguardar sumisa al novio que, aunque se divierte con a  «otras», finalmente volverá a ella; o abandonar su casa, el barrio, e irse para el centro donde la espera una vida de lujos y placer. Ser la novia buena o la mujer de la noche. Sus universos nunca se mezclan, los límites espaciales (barrio/centro), temporales (día/noche) y morales (el bien/el mal) están rigurosamente establecidos.
Sin embargo, la mujer de la noche alguna vez fue muchacha de barrio. Abandonar el barrio es, para la mujer, el inicio «del descenso a los infiernos». En general a estas últimas, se les asigna un rol pasivo, porque han sufrido las inclemencias de un mal hombre, es por esto que caen arrastradas por la tentación del baile, por las luces del centro, por el dinero de un bacán. La mujer no ha decidido su destino, y para colmo de males siempre la llevan por el mal camino.

Hay una fuerte carga normativa y aleccionadora que el cine incorpora del tango durante el período clásico (1915 – 1945) casi insólita. Esto contribuyó a la construcción de un verosímil cinematográfico rígido y anacrónico, pautado por códigos y convenciones tangueras que referencian a un Buenos Aires tan lejano como improbable.

En relación a esto podemos decir que la moral siempre está presente en el accionar de los hombres y que la determinación de lo bueno y lo malo se realizará desde la sociedad, no solo desde el individuo sino desde lo que está bien visto socialmente, estará? constantemente influenciado por su entorno; en una determinada época sin perjuicio de la fórmula elegida y constituida por otra sociedad. La ética es justamente poner en práctica la moral.

El sistema de poder es quien implementa y determina la ley; es dentro de ella que se definen estos límites. Lo que se considera como bien deja excluido pero no marginado lo que podría ser calificado como lo malo. Son estos límites entre lo bueno y lo malo los que se van corriendo según el paradigma y la época, debido a que hay cambios en la clase dominante, y nuevos valores y saberes aceptados y metabolizados. Esto se debe a que al sistema de poder no le conviene marginar a aquellos que no se adaptan a sus imposiciones dado que, de marginarlos, los está apartando del sistema que controla, prefiere metabolizar aquellas cosas que ya no puede seguir persiguiendo para mantener el control de aquellos que sí lo aceptan y no pretenden destruirlo.

En cuanto al papel del hombre, la innovación del sonido y el éxito de Gardel en París, hizo que se incorporara como personaje central del melodrama tanguero la figura del cantor. El personaje del cantor va también del barrio al centro, pero todo aquello que para la mujer era vicio y perdición, para éste implica fama y dinero.

Por un lado, el hombre es el que canta porque debe ser él quien seduzca y enamore a la mujer, es el hombre quien debe tomar la iniciativa. Y es así como están dadas las cosas: ellos tienen la primera palabra y ellas la última. Y si la última palabra de la mujer no resulta del agrado del caballero, éste creará un monólogo lamentando la pérdida, convirtiéndolo en una nostálgica melodía.

El éxito se da por descontado, y en algunos casos se llega a completar con el triunfo en París. El personaje del cantor siempre es un personaje sufriente que debe elegir entre el éxito y la fama o el amor.

En el melodrama tanguero, el «barrio» más que a un sitio remite a un sentir: es lo familiar, el origen, el lugar dónde están los amigos, la madre, la novia, y a donde, una vez alcanzado el triunfo, se vuelve.

 

La obra y el contexto

Por lo dicho anteriormente se puede decir que el film “¡Tango!”, no cuestiona el paradigma de la época, sino que por el contrario, lo avala. Esto se justifica con el fin moralizante que ésta, y las obras sucesivas en la misma década, tenía. Se busca establecer modelos, determinar que esta bien y que esta mal, qué debe o no hacer la mujer, entre otras cosas.

Principalmente lo que avala es esa ideología patriarcal que rige la sociedad de ese momento, en dónde la mujer no es, en los films, más que un objeto que debe esperar a la acción del hombre para ser salvada del infierno en que ha caído, no piensa, no actúa por sí misma, y finalmente logra la salvación por que es rescatada por el hombre. Esta representación de mujer como objeto, y hombre como sujeto, no hace más que avalar y reafirmar el discurso patriarcal dominante en ese momento.

Este tipo de cine fue el que constituyo la filmografía de la época, y el que construyo un modelo de sociedad aceptado por el público, instaurando modos de comportamiento y formas de actuar.

El Tango, estilo musical con fuertes características urbanas, representa no sólo una forma musical, sino que es un referente social, un referente de la cultura de una época. En este contexto, el Tango accedió a las compañías discográficas y fue consumido fuertemente como algo autóctono.

Este fenómeno con el que se identificaron las clases bajas (en especial de la zona del puerto) no accedió en un primer momento, a las clases sociales medias y altas. El avasallamiento que sufrieron los pobladores de Buenos Aires por los cambios devenidos a raíz de la inmigración, produjeron un rechazo del estilo, dado por su origen ligado a lo prostibulario, por su relación con el inmigrante, por ser tocado por músicos iletrados y tanto por la sensualidad del baile como por las letras picarescas e incluso obscenas.

El Tango tuvo que triunfar primero en París para luego ser aceptado por las clases más altas de la sociedad de Buenos Aires. Es dentro de estos contextos en que el tango se convirtió en la danza de moda de la alta sociedad.

¡Tango! se estrena en un período de consolidación del cine nacional y expresa una ideología social. Esto último se explica por la forma en que este tipo de películas, a través del tango y sus tópicos, lugares y personajes, delimitan una sociedad modelo, un barrio, donde aparecen en contraposición aquellos considerados los “buenos” y los “malos”, que se usan como modelo de lo que se debe y no se debe ser o hacer.

El cine apuntó, entonces, a un público masivo, y los filmes intentaron reflejar la realidad desarrollando ciertos imaginarios sociales cuyos ejes temáticos eran la vida cotidiana, el costumbrismo, la modernidad, lo popular, lo nacional, la familia, el trabajo, la actualidad política, entre otros. Las películas adquirieron entonces identidad nacional en la medida que mostraban problemas concretos de la vida diaria y lograban captar el modo de vida las clases medias y bajas.

La película busca instaurar modelos de cómo deben comportarse los individuos en una sociedad, que es correcto para las mujeres hacer, cual es el rol que deben cumplir con respecto a la figura del hombre. Esta es la funciA?n moralizante y modelizante de los melodramas. Pero todos los hombres son distintos y no todos llegan a identificarse con el hombre tipo o modelo, esto genera angustia y culpa, sentimientos necesarios para el poder para sostenerse y controlar a la sociedad.

A modo de enseñanza muestra los castigos impuestos a los malos actos y plantea un régimen patriarcal donde la mujer debe estar disponible para el hombre, quedándose en su casa, generalmente como ama de casa; mientras que éste puede salir del barrio a hacer su carrera.

El tango es funcional al sistema: sirve para crear y sostener el modelo de una ideología patriarcal, y para establecer normas de comportamiento, de lo que es correcto e incorrecto.

Esto se debe a que genera un imaginario social que parte de la cultura y de la identificación del pueblo con el tango en general, más allá del presentado en la película. Gran parte de esta población no era local, sino extranjera, inmigrantes que se establecían en el país, que influyeron en los temas del tango, que los ayudó a integrarse a la sociedad, y de cuya construcción también formaron parte. Es por esto que la sociedad no era homogénea, pero como el tango por su amplio origen tampoco lo era, permitía integrar y amalgamar a una gran cantidad de personas de orígenes e ideologías muy diferentes, todos se sentían identificados de una u otra forma con el tango.) «de barrio»

Asimismo, el film es objetivo, porque responde a un código aceptado y comprobado por la sociedad en un tiempo y un lugar concretos, que es el objeto, ya que es construido por el sujeto en su infinita multiplicidad.

Por supuesto que la libertad existe y es gracias a esta que se producen los cambios y surge lo nuevo, pero al construir un modelo social de lo que se debe o no hacer, lo que esta bien o mal, el sistema de poder espera que el hombre actúe dentro de esos límites construidos. Es este deber el que determina las relaciones humanas y sirve como sustituto de las pasiones, los sentimientos; es lo que llena a su portador con la sensación de importancia para no darse cuenta de su insignificancia dentro de esta sociedad que lo moldea a su gusto.

Es esta sociedad la que, a través del tango y el cine, intenta establecer un universal, un modelo al cual responder, que es aceptado y que permite que esa estructura de poder, que ese sistema, se sostenga y funcione.

 

La ideología utópica

El sistema de poder se vale de los medios masivos de comunicación que están en pleno auge para propagar ideologías utópicas, es decir, buscan hacer creer que hay un mundo, en algún punto de las coordenadas de espacio-tiempo, al cual, siguiendo un determinado discurso, se podría acceder. El espectador, que en la época del 30’ asiste masivamente al cine dado que es un medio popular, recibe e incorpora el mensaje, casi sin darse cuenta, sin analizarlo dado que o bien no quiere darse cuenta, no puede o ambos. Esta actitud anula al ser trascendente, es decir, que no permite el cambio, se queda siempre dentro de lo conocido.

Cabe destacar que el fácil acceso a las salas, la posible identificación del espectador con los personajes de las obras, y la incorporación del sonido óptico sincronizado, ayudan a una rápida y eficaz divulgación del discurso dominante del sistema de poder de la época.

El estado prohibía que la película sea ambientada en el presente de la época para evitar que el ciudadano se vea confundido, dado que al haber tantos cambios económicos, políticos y culturales que afectan a la configuración de imaginario del hombre, no lograba tener una conciencia sólida. Ya que si le presenta al hombre la cruda verdad y le permite ver los problemas que está afrontando el poder, lo separa de su posición de esclavo, siéndole mucho más difícil imponerse y éste dejaría de obedecerlo.

Como mencionamos anteriormente, la obra está contextualizada en la época en la que se da el primer golpe militar, un golpe a la democracia, al poder elegido por el pueblo; a la par que se sucede la primera Revolución Industrial. Debido a la crisis de EE. UU. se provocan migraciones internas masivas, nueva gente se instala en la ciudad instaurando nuevas costumbres que abren el abanico de la cultura. Es por esto que el hombre al que se dirige la película, un hombre de la urbe, no está definido; y el sistema de poder se vale de eso para trasmitir ideologías utópicas. Algunas de ellas son, por ejemplo, la idea del hombre universal, de una cultura universal; la idea de que el tango unifica las diferentes clases sociales, y al hombre de la ciudad. Estas utopías son trabajadas, luego les son impuestas y, para cerrar este círculo, el hombre de la época susceptible termina aceptando la oferta de la utopía porque, fuera de ella, no puede encontrar sus verdaderos motivos para vivir dignamente. Conoce, a su manera, lo que sucede a su alrededor pero prefiere aceptar la utopía que le ofrece el sistema de poder para poder sobrellevar una realidad que no es tan placentera.

Este choque entre valores, modelos impuestos y la elección de los hombres es lo que va a ir construyendo el imaginario social propio de cada época.

Es evidente la relación que existe entre Argentina y Europa, siendo esta última el modelo a seguir y el referente de la cultura nacional. Aunque cabe destacar que no toda la población sigue el modelo europeo, la mayor parte de la misma y las clases dirigentes y poderosas siempre lo han hecho. Esta postura, aunque en menor medida se sigue manteniendo hasta hoy en algunos sectores de la sociedad.

Por otra parte estamos en condiciones de afirmar, desde una visión más actual, que films de este tipo no generarían hoy en día, la misma influencia sobre los hombres que en aquella época. Esto se debe al cambio de paradigma, que trajo consigo una serie de cambios en distintos ámbitos. Por un lado se produjo un cambio de valores entre lo que se considera como bien y lo que no; ha cambiado el rol de la mujer y su posición frente al hombre en la sociedad, ubicada ahora en una situación casi de igualdad. Se ha construido un nuevo imaginario, con nuevos valores, con otros modelos a seguir, con otro sistema de poder, con otra historia y otra duración. Como consecuencia del tiempo el hombre cambia, las sociedades cambian, los esquemas se actualizan, y los sistemas de poder se renuevan cada uno incorporando elementos del anterior, de manera que se va enriqueciendo.

Asimismo, el tango ya no es la forma de unificar a la sociedad, ni de imponer valores o modelos, sino una manera de reconocerse frente al resto del mundo, por su historia y su pasado. Se ha transformado hoy en día en un mbolo que identifica a nuestro país en el resto del mundo, que si bien no tiene la misma influencia que tenía en la sociedad de la época, cabe destacar que no se ha perdido y que se mantiene como un elemento propio y característico de nuestra cultura, pese a que se baile en todo el mundo. Desde Astor Piazzolla pasando por los nuevos grupos de tango electrónico han surgido nuevas formas de interpretar y de escuchar tango, han variado los públicos, y ha cambiado lo que representa el tango para estas nuevas generaciones, aunque nos sigue definiendo como argentinos.

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Escrito por Camm
Trabajo práctico en equipo realizado para FADU-UBA.
Avanti! Producciones 


Escrito por Avanti

Producciones integrales de diseño originales y creativas. Fotografía, video, diseño gráfico, web; ilustraciones y animaciones.

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