Dark: la serie que puso la vara alta y cumplió

por Avanti

30/06/2020

Camm

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Un claro ejemplo de por qué es importante limitarse a contar una historia y no perseguir el éxito

Ya he hablado en este blog de la importancia de contar un relato y atenerse a él, no estirarlo innecesariamente en el tiempo (agregando capítulos sin sentido o contenido) y cumplir con lo que promete.

Dark es un claro ejemplo de cómo hacer las cosas bien, porque, digamos todo, los alemanes siempre hacen todo bien.
Un relato complejo, retorcido, que nos dejó a todos pensando desde el capítulo uno y que tuvo un cierre más que digno.

De este lado de la pantalla, quedamos encantadas con los resultados, no encontramos capítulos rellenos ni episodios vacíos de contenido. Nos encantó, no vamos a mentirles.

Creo que es propicio afirmar que Dark se metió en el top five de nuestras series favoritas.

En esta nota no vamos a entrar en detalles y explicaciones de la historia, intentando poner los acontecimientos o árbol genealógico en orden y secuenca, sino que queremos hacer una review a nivel general de lo que fue la serie en su conjunto, de la temporada 1 a la 3.

Si todavía no la terminaste, por las dudas, no la leas hasta hacerlo. No queremos spoilearte tan excelente final.

 

Para empezar, hay que destacar que la trama solo responde a una ley: la naturaleza del ser humano. Todo gira en torno a sus deseos y aspiraciones.

Dark mezcla drama, misterio y ciencia ficción. La acción sucede en un pequeño pueblo alemán llamado Winden, donde se producen extraños acontecimientos junto con la desaparición de un joven. Lo que deja al descubierto las dobles vidas y las relaciones resquebrajadas entre cuatro familias que parecen estar interconectadas de alguna forma. En la búsqueda de la verdad se descubren oscuros secretos y un enigmático misterio que abarca varias generaciones…

 

La tercera temporada se estrenó el pasado sábado 27 de junio de 2020 y, obviamente, ese mismo fin de semana, ya habíamos terminado de verla.

El final es acorde con lo que nos prometían desde la primera temporada, es decir, lo que creíamos que iba a pasar, no es lo que termina sucediendo. Pero nos es presentado el camino del héroe que recorren Jonas y Martha con una poesía encantadora, cierran todos los cabos que fueron soltando a lo largo del camino, incluso dejándonos algunos guiños, esperando ver si el espectador efectivamente estuvo atento durante todos los episodios. Presenta personajes sólidos, una trama sin agujeros donde está estudiando hasta el  más mínimo detalle de los viajes en el tiempo, las paradojas temporales para que el verosímil no se rompa nunca. Nos enganchan en la tela de araña que entretejen y nos creemos todo lo que nos presentan en pantalla, no dudamos un segundo de la veracidad de los hechos.

Los viajes en el tiempo y los mundos paralelos que relata la serie obligan al espectador a implicarse en la trama, a estar al borde de la silla durante los 60 minutos de duración promedio de cada capítulo. Un mero descuido, un parpadeo y el hilo se pierde por completo.
Al mismo tiempo generan grandes retos en los protagonistas que deben convivir con sus yo de otros universos y otros tiempos, y con familiares y amigos en diferentes épocas. En este sentido, queremos destacar lo bien elegido que está el elenco de esta serie ya que, reflejar esas emociones no debió ser sencillo para los actores y, aún así, todos se salen con la suya, haciendo al espectador empatizar con sus diferentes situaciones.

 

Sabemos o, mejor dicho, entendemos que los intérpretes de Jonas (Louis Hofmann) y Matha (Lisa Vicari) tienen en sus espaldas el mayor peso narrativo, porque su relación es principio y fin, en torno a ellos y sus acciones gira toda la historia, incluso en un primer momento, cuando aún no estamos seguros de esto; pero hay otros actores que también se merece que nos pongamos de pie y aplaudamos.
Así como la selección de este casting, en sus versiones de jóvenes y adultos, además del tiempo presente, el parecido del fisic du rol es alucinante. Incluso, algunos actores llegan a confundirse por ellos mismos con maquillaje cuando, en realidad, son diferentes personas interpretando el mismo personaje. Hablemos de un trabajo excelente.

El personaje de Hannah Kahnwald (Maja Schöne), la madre de Jonas, presenta un discurso maravilloso sobre por qué a algunas personas reciben “todo” (familia, amor, comprensión) y a otras poco y nada. Ella es una de las antagonistas de la serie, sobre todo por sus decisiones morales, que por momentos resulta odiosa con su accionar. Sin embargo, es tan poderosa su presencia y tan bien armado su razonamiento, que terminamos comprendiendo sus acciones e, incluso, justificándolas. Su evolución es notable, todos los personajes evolucionan, lo que en un relato de estas características es indispensable para que el espectador pueda identificarse con ellos.
Cuando habla de su embarazo, en el pasado, se da cuenta de que no necesita de otras personas para seguir adelante, algo que en el futuro generaría un quiebre en la familia Nielsen, por su relación con Ulrich (Oliver Masucci) por sentir que su vida depende de compartirla con él, sentimiento que acarrea desde adolescente.

Si continuamos hablando de personajes que se destacan, todos lo hacen en mayor o menor medida, incluso algunos que en un principio consideramos un poco “inútiles”, como en el caso de Bartosz, terminan teniendo un propósito super marcado dentro de la trama y sumando mucho en el desarrollo de la misma.
Podríamos hablar del “adulto desconocido” (que tiene su versión joven y vieja acompañándolo durante todo el trayecto), con labio leporino interpretado por Jakob Diehl. En el argumento se nos revela que es el hijo de Jonas y Martha y es el encargado de poner todas las piezas en su lugar, para que todo ocurra como está destinado a suceder. Desde lograr que se construya la central nuclear, que muera el padre de Helge o se incendie el refugio de Adam, entre otras cosas que pone en orden. Es quien protege que la historia se siga llevando a cabo de manera circular como debe hacerlo.

Como mencionaba algunos renglones más arriba, cada personaje cumple con su rol, es importante destacar el trabajo de los directores para lograr esto. La elección del uso de los primeros planos, por ejemplo, de Ulrich cada vez que recuerda la pérdida de su hijo, o la de su esposa Kathrina (Jördis Triebel), permiten que el sufrimiento de cada uno de ellos se nos cale en lo más profundo del alma, sintiendo esa pérdida como si fuese propia.
Otro gran ejemplo es el rostro de Peter Doppler (Stephan Kampwirth), en su vida como homosexual reprimido.

 

Si hablamos de lo que podríamos llamar “efectos especiales” podemos decir que no existe una gran diferencia al mostrar los mundos en cada época, son los mismos escenarios con diferentes diseños, pero resultan verosímiles y funcionan a la perfección respecto de la trama.

El uso de las cuevas, las máquinas de viajes en el tiempo desarrolladas por el relojero H G Tannhaus (Christian Steyer) y posteriormente perfeccionadas hasta llegar a la evolución de la cuadrada en ese objeto redondo, además de la “desaparición” de los cuerpos que nos rememoran a Star Trek, no son el centro de la historia. Y eso habla bien de Dark. Utilizan complementos a la perfección que los ayuda a contar la historia sin centralizarse en ellos y apoyarse como si fuesen el único punto fuerte del relato.

Todos los efectos están allí para que el argumento avance, en pos del relato, no para que se luzca el equipo técnico o de producción, aunque cabe destacar el excelente trabajo que hay hecho. A esto se debe sumar el buen trabajo en el maquillaje, para avejentar o rejuvenecer a algunos protagonistas.

 

Hay que destacar la perfecta utilización del McGuffin. Los que conocemos a Hitchcoock y la clase de cine a la que se dedicó durante su vida, tenemos este concepto muy claro. Pero para aquellos ajenos, llamamos así al elemento de suspense que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí misma.

Vemos dos temporadas y media para recién, en los últimos dos capítulos de la tercera, comprender cuál ha sido el error que genera este bucle y el motivo por el que la relación de Jonas y Martha no podrá prosperar por mucho que así lo esperemos.

“Tu mundo y el mundo de Eva nunca debieron existir. Pensaste que el origen de los dos mundos yace en la conexión de ambos mundos. Pero, en realidad, está fuera de ambos mundos. Nuestro pensamiento se rige por dualidades. Negro, Blanco. Luz y sombra. Tu mundo y el de Eva. Pero es un error. Nada está completo sin una tercera dimensión”.

Le dice una anciana Claudia Tiedemann (Lisa Kreuzer) a Adam (Dietrich Hollinderbäumer).

 

Y, recién ahí, es cuando se nos revela que todas las hipótesis para desentrañar el universo de Dark, no tienen sentido alguno. Porque no se trata de dos mundos, ni de realidades alternas. La respuesta está en el origen del error, el error en la Matrix.

“En el mundo que dio a luz al nudo, en donde todo se origina, se cometió un único error: Tannhaus en el mundo de origen, al igual que tú perdió a alguien. Y como tú, intentó traer a ese alguien de vuelta de la muerte. En vez de eso, dividió y destruyó su mundo, creando así nuestros dos mundos”, termina de explicarnos Claudia.

Si hay algo que podríamos criticarle a la serie, aunque no creo sea el peor error cometido en la historia de la series, pero vale la pena mencionarlo; es que toda esta información indispensable, que nos termina de llevar a la comprensión de los hechos, sea desarrollada a través del diálogo como vehículo de información.

En una serie en la que conviven los mundos, lo malo y lo bueno, es obvio que un recurso narrativo puede funcionar para bien o para mal. Cuando Claudia le explica a Adam que existe un tercer mundo, él responde: “La triqueta. ¿Hay un tercer mundo?”.
Cuesta creer que un personaje que desarrolló todo un plan para dar con el Apocalipsis, que incluía matar a su amor del pasado, no se detuviera a pensar en una explicación externa, una vez que todo intento de reconducir su plan era infructuoso. Esto podría ser lo único inverosímil, o forzado, a lo largo del relato.

 

La base de todos los acontecimientos, que se vienen sucediendo desde el primer capítulo, recaen en que, el relojero en el mundo original, perdió a su familia en un accidente y, al intentar crear una manera para maniobrar el tiempo y devolverlos a la vida, generó el caos y, como consecuencia, los dos mundos el de Jonas y el de Martha. Esto lo comprendemos mejor en la segunda temporada, y terminamos de darle una vuelta de tuerca en la temporada final.

 

A medida que Dark avanza, una de las preguntas frecuentes es si, finalmente, Jonas y Martha podrán vivir felices para siempre. Llevamos con nosotros, todas esas ideas que desde chicos nos metieron en la cabeza, esperamos un amor romántico, eterno, que cumpla todas las expectativas, que sorteen los obstáculos y siempre se elijan, no podemos despegarnos de eso, necesitamos la historia de amor para hacerlo funcionar… Pero todo se nos da vuelta cuando nos enteramos de que Adam no es más que el mismo Jonas. Se van suceden una serie de desencuentros en los que cada amante parece engañar al otro. No es hasta que nos releva el error, que entendemos el sentido de todas estas decisiones.

Se detuvieron un momento a pensar qué loco resulta la empatía que nos genera este romance que, incluso cuando descubrimos que Martha no es más que la tía de Jonas, no nos importa y queremos que, igualmente, triunfe este amor. Dejamos de lado la idea de incesto, lo que está bien o mal; y nos convencemos que, no es tan grave, los separan varias generaciones, no es como si fuesen hermanos… Momento. El que está en desacuerdo conmigo, que arroje la primera piedra.

“¿Crees que quedará algo de nosotros? ¿O eso es todo lo que somos? Un sueño. Y nunca existimos realmente”, le pregunta Martha a Jonas. “No lo sé”, responde él. Después de pensarlo un segundo, añade: “Estamos hechos el uno para el otro. Nunca dudes de eso” (en otras traducciones, esta misma frase termina “Nunca creas otra cosa”, pero funciona igualmente).

Este camino que recorren, el camino del héroe antes mencionado, es lo que hace que el final sea poético en todos los sentidos. Ambos se sacrifican, dejan de lado su historia de amor, el hijo que iban a tener juntos, los amigos y familia a los que conocieron, incluso condenan a muchos de ellos a no existir, pero el fin es evitar el Apocalipsis y dejar vivir al resto. Se sacrifican por un bien mayor a ellos. Desaparecen porque nunca debieron existir, dejándonos inconclusa la historia. ¿Por qué inconclusa? Esa es la magia de cómo termina esta serie. Porque en el final, en el mundo original, Hannah está embarazada y afirma tener un Dèjá Vu, durante la cena, y, como si eso fuese poco, planea llamar a su hijo Jonas. Dejando el final abierto y una gran incógnita: si hay un nuevo Jonas, ¿podría haber una nueva Martha? ¿Podrán de una vez vivir la gran historia de amor que quedó pendiente, sin tabúes, sin restricciones, sin parentescos de por medio?.

 

También es importante remarcar el enigma alrededor de qué le sucedió al ojo derecho de Torben Wöller; y cómo juegan con nosotros, los espectadores, contándonos que sucedió el verano anterior, pero siempre dejándonos los hechos inconclusos.

Los creadores del show, fanáticos de Lost, aseguran fue un guiño a esta serie. Dato curioso ya que, sin saber esto, hice referencia apenas termine de verla sosteniendo que Lost debería aprender a realizar un final digno observando el final de Dark. Si bien considero Lost terminó de la “mejor forma posible” (y no se imaginan las veces que he debatido y discutido con gente al respeto) creo que no cumplió con las expectativas que generó desde sus comienzos. Pero eso será material de otra nota.

Volviendo a lo que nos importa, no esclarecer lo que pasa con Wöller, que tanto en uno de los mundos paralelos como en el de origen, se lo ha lesionado en circunstancias misteriosas, y dejarnos con tentativas de explicación es un modo evidente de burlarse de quienes exigen una aclaración sistemática de todos y cada uno de los puntos de una historia.

 

Creo que es clave destacar que, cuando hablamos de final abierto funciona siempre y cuando no sea más que eso, un final que nos permite sacar nuestras propias conclusiones y no el desencadenante de una nueva temporada.
Se habló de que la tercera temporada sería la última y creo que eso hizo que el resultado fuese perfecto. Una serie corta, concisa, que nos da en la medida justa información para desentramar una trama (valga la redundancia) bastante enroscada, focaliza toda nuestra atención episodio a episodio y nos rompe la cabeza haciéndonos pensar a mil revoluciones por segundo.
Elijo seguir creyendo que no va a haber más Dark, que vimos todo lo que tenían para compartir con nosotros; no más temporadas, nada de spin off, el perfecto cierre para una serie perfecta.

 

Podríamos hablar de algunos pequeños cabos sueltos, como les mencioné más arriba, el tema del diálogo excesivo para explicar algunas cuestiones, lo que puede tener que ver con intentar que el espectador comprenda la complejidad del relato; pero creo que la mayoría de las decisiones fueron tomadas correctamente. Incluso, los paralelismos entre la tercera temporada respecto a la primera, de los que algunos críticos se han quejado; donde el primer capítulo de ambas lo revivimos en cada uno de los mundos, para contemplar y comprender sus diferencias, me pareció una excelente elección. Seguramente haya algunas cositas que podríamos mejorar, pero en la totalidad, como un todo, la historia y la forma en que fue creada, funciona. Y, lo más importante, cumple.

Un último factor que no quiero dejar de mencionar son los créditos iniciales y la fuerza del leitmotiv sonoro  de cada temporada, el cual se mantiene.
Si bien las tres temporadas comienzan de manera diferente, la elección de cada una de las imágenes que componen el caleidoscopio que vemos en pantalla, imágenes simétricas, de ambos lados iguales pero con diferentes perspectivas; están compiladas a la perfección. Esta división representa de un lado el mundo de Adán y del otro el de Eva.
Pero lo más atractivo que he notado, es el cambio respecto a la temporada final, como las letras se invierten, al igual que durante los capítulos, para diferenciar los acontecimientos que suceden en el otro mundo, chequeen cuando aparecen las fechas del mundo de Eva, los textos están al revés. Estas dos las dos mayores diferencia entre las secuencias de aperturas de las dos temporadas anteriores. A nivel visual me parece una elección más que correcta para darle este toque de otro mundo, al buen estilo upside down de Stranger Things.

Podríamos abordar los temas de filosofía y las citas a frases de grandes pensadores que ha tenido el mundo sobre la vidael destinoel tiempo y el espacio. Pero esta nota se haría demasiado larga y no hace a la crítica. Pero podemos destacar que el contenido, el guión, está cuidadosamente pensado y, lo más importante, como ya hemos sostenido varias veces: funciona.

A modo de conclusión, sólo queda decir que Dark es una gran serie. La historia mantiene su profundidad y su poder a lo largo de todos los capítulos, manteniéndonos siempre interesados, haciéndonos preguntas, sacando conclusiones.
Se destaca por aspectos de la propuesta visual como la hermosa fotografía, el diseño de producción, el vestuario y el maquillaje, pero, sobre todo, por las excelentes actuaciones del elenco, quienes han demostrado un increíble talento desde los primeros episodios.

La realidad es que el programa pudo ir por muchos caminos, ya que la trama habría un abanico hacia múltiples desenlaces posibles, pero los creadores se mantuvieron fieles a la esencia de la serie y entregaron uno de los finales más gratificantes en la historia del entretenimiento, en mucho tiempo.

Si quisiéramos ponernos críticos, podríamos decir que en el final tomaron el camino “fácil” y termino como “si todo hubiese sido un sueño” ya que todo lo que vimos, terminó no sucediendo (técnicamente hablando), pero la realidad es que aunque nos quisiéramos poner a mirarlo parados desde ese lugar, sigue siendo un final excelente, al menos en mi humilde opinión.

 

Con esto me quedo, con la satisfacción que me produjo el cierre de este relato y el vacío que deja haber terminado otra serie… ¿Ustedes ya la vieron? ¿Qué opinan del season finale? Déjenlo en los comentarios, queremos leer sus puntos de vista.  Y si les gustó la nota, no se olviden de suscribirse a los Amigos de Avanti! para estar al día con todas las novedades, notas del blog, promociones, descuentos ¡y más!

 

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