Historia del cine: de mudo a hablado

por Avanti

13/07/2020

Camm

Cine

Historia

Notas

0 comments

Un breve recorrido por la historia del sonido en el cine

Hace ya algunas notas que venimos dedicándonos a conocer, a grandes rasgos, la historia del cine y, si bien parte del sonoro tiene que ver con los años dorados de Hollywood, no queríamos dejar de hablar de esta época específica. ¿Por qué? Porque así como fue maravilloso el nacimiento del cine, su evolución en tan poco tiempo es tan sorprendente y debió sortear tantos obstáculos que cabe mencionarlo.

Las primeras películas con sonido debutaron hace ya más de noventa años, pero las empresas siguen mejorando la calidad del audio cada día. A continuación, vamos a realizar un breve recorrido por la historia el sonido en el cine y las empresas que realizaron las mayores aportaciones tecnológicas.

Primeros intentos

Los experimentos iniciales para añadir sonido a las películas se centraban en dos métodos: grabar el sonido directamente en la película o hacerlo en discos que se reproducían en simultáneo con la película, una especie de sincronización in situ. Se imaginarán la dificultad de dar con el momento exacto para que el audio no quede desfasado del movimiento de los labios de los actores en cada rollo de film…

Hacia 1921, el sistema Photo-kinema grababa el sonido en un disco similar a un vinilo, que se reproducía a la vez que la película. Este sistema de disco para imágenes en movimiento fue inventado por Orlando Kellum. Un ejemplo clave de este tipo de sonido fue la película originalmente muda ‘La calle de los sueños’ de D.W. Grifith, en la que este sistema fue utilizado para grabar canciones y efectos de sonido en las secuencias.

Posteriormente, como todo en la industria del cine, fue sustituido por otros sistemas como el Phonofilm y, más tarde, por el Movietone y Vitaphone (del que ya hemos hablado en nuestra nota sobre ‘La época dorada de Hollywood’).

El Movietone fue uno de los primeros sistemas de sonido grabado en una película. Se utilizó en los primeros largometrajes y en algunos “noticieros” desde 1926 hasta 1939 aproximadamente. Este sistema de registro y reproducción de sonido mediante una pista que forma parte de la propia película eliminaba los problemas de sincronización más frecuentes en el sistema Vitaphone. Aunque Movietone no estaba exento de problemas dado que requería un sistema de proyección nuevo. Esta nueva técnica se usó en películas de la Fox como ‘El Precio de la gloria’, de Raoul Walsh de 1927.

A pesar de los problemas de sincronización, el sistema competidor, Vitaphone, no requería que se cambiasen los proyectores de las salas de cine, y por eso fue utilizado en la que es considerada la primera película sonora: ‘El Cantante de Jazz’, de Alan Crosland, 1927.

 

Primera película sonora

El estreno de ‘El cantante de Jazz’ marcó un antes y un después en la historia del cine. Como hemos dicho anteriormente, fue toda una revolución el que además de música y efectos, también tuviese diálogos hablados, aunque fuesen pocos.

La implementación del sonido en el cine supuso un nuevo paso tecnológico que influyó de manera determinante en la industria, en los profesionales que en ella trabajaban y los planeamientos estéticos de las historias; obligando a una reestructuración que terminó, incluso, afectando a la comercialización de las películas en todo el mundo. ¿A qué se debió esto? Sobre todo a las barreras que el idioma demarcaba ya que, en esa época, no se conocían los subtítulos como hoy día, ni mucho menos eran tan corrientes y, para entender los films, los espectadores necesitaban escuchar y poder interpretar el habla de los personajes en pantalla. Igualmente, más adelante, explicaremos más en detalle cómo se fueron sorteando estos obstáculos.

Después de este film, se rodaron numerosas películas sonoras y se sonorizaron películas mudas de principios del cine, los que ya se conocían cómo clásicos. Esto es algo que volvería a suceder con la incorporación del color que se tintaron a mano grandes éxitos para su relanzamiento.

Al ver el éxito de estas producciones, el resto de las productoras no quisieron quedarse atrás y recurrieron a varias patentes de sonido. Surgiendo lo que se conoció como la guerra de patentes (la cuán también hemos mencionado anteriormente al hablar de los comienzos de la historia del cine y su traspaso a la época dorada). Warner Bros. contaba con su sistema Vitaphone que, como mencionamos hace algunos párrafos, sincronizaba los discos de sonido con imágenes. Fox y Paramount contaban con el sistema Movietone y RCA con el sistema Photophone, estos últimos inscribían ópticamente el sonido en la misma película (llamado sonido óptico).

Gracias a la guerra de patentes en cuanto al sonido, Hollywood obligó a los estudios a adoptar un sistema único de sonido para evitar el caos en la industria. Finalmente, los estudios decidieron que el más apropiado era el sonido óptico, porque iba impreso en la misma película. Pero esto no impidió que todo se desarrollase con paz y armonía, una vez estandarizado el sistema de sonorización surgieron varios condicionantes

Condicionantes

El primero de ellos fue económico. Era necesario acondicionar los estudios acústicamente, así como las salas de cine, contratar expertos en sonido, sonidistas que llevaran a cabo el trabajo en el set, conseguir material nuevo que sirviera para grabar el sonido junto a la imagen… Todo esto en medio de los conflictos que ya estaban en puerta y, decantarían, en la caída de la bolsa del 29. Pero, lejos de ser un impedimento, esto terminó convirtiéndose en oportunidad, ya que los bancos vieron el cine como un buen medio para rentabilizar sus inversiones y volver a “levantar el país”.

También surgieron problemas respecto a la comercialización. Debido a la gran inversión que debieron hacer para enfrentar esta nueva forma de producir cine, los estudios se pusieron como objetivo comercializar sus filmes por todo el mundo, pero, como mencionábamos hace unos momentos, con el sonido surgió un gran problema: la barrera del idioma. En la época del cine mudo, no existía dificultad respecto a esto, ya que los intertítulos eran escasos y en tal caso, se traducían fácil y rápido. Para solucionarlo se intentaron varios sistemas.

Primero se utilizaron subtítulos, pero fue todo un fracaso comercial (analfabetismo, falta de costumbre a leer tanto texto en la pantalla) con lo que se empezaron a producir películas en varias versiones (idiomas) con el fin de comercializar cada una en su correspondiente país, es decir, rodaban cada películas en su respectivo idioma, filmaban las escenas varias veces, generalmente con diferentes actores que supieran el lenguaje, las jornadas se extendían, la inversión era mucho mayor, porque era como realizar varias veces la misma película, entre otras cuestiones…

Este sistema perduró durante unos años hasta que se dieron cuenta que resultaba demasiado costoso. En ese momento, los productores decidieron adoptar el doblaje como opción más económica. Con el tiempo, se adoptó e implantó definitivamente dicho procedimiento en casi todos los países, con lo que la obra original comenzó a tener ‘versiones’ derivadas de la traducción realizada en cada país. ¿Qué consecuencia tuvo esto? significó un cierto desmantelamiento del cine europeo de los años 30, 40 y 50.

 

Especialización del trabajo y la industria

Uno de los hitos más importantes dentro de la historia del cine sonoro fue la especialización de cada uno de los puestos de trabajo dentro de la industria del cine, además de la creación de nuevos. Las compañías cinematográficas jerarquizaron, industrializaron y segmentaron los rodajes. Se fue creando un departamento para cada especialidad: equipo de sonido, de fotografía, dirección de arte, producción, equipo de guionistas… El cine sonoro hizo que se reinventaran los estudios y equipos de grabación, otra vez, en poco más de 30 años, desde su creación, el cine ya había cambiado sus formas reiteradas veces, siempre adaptándose y mejorando, evolución que continúa hasta nuestros días.

Además, cambió el montaje de las películas y se formaron multitud de profesionales al amparo del mismo. De la misma manera que cambiaron los guiones, al añadirse la música y los sonidos el montaje se hizo mucho más complejo. Antes había un trozo de película, la imagen. Ahora eran necesarios dos trozos de película (la imagen y los diálogos). Se añadieron enseguida más bandas, las correspondientes a las músicas y a los efectos sonoros. Todo se hizo posible gracias a la moviola, la máquina de montaje, que, aunque existía antes, la moviola muda, sin ella hubiera sido imposible montar las películas musicales que tanto influyeron en los primeros momentos del sonoro.

Cambios en la actuación

Uno de los cambios más drásticos con la llegada del cine sonoro fue en lo que respecta a la actuación. Los actores del cine mudo tenían que hacer algo nuevo para ellos: hablar. Y, como si esto fuese poco, debían controlar sus impulsos de ‘sobreactuar’ para que la cámara capte y entienda sus sentimientos, abandonar el modo teatral y adaptarse, además de la palabra, a los diferentes tipos de plano que ayudaban a contar la historia sin necesitar de exageraciones del cuerpo y las expresiones faciales.

Esto hizo que muchos de ellos desaparecieran de la industria del cine debido a que su voz no correspondía con lo que el público esperaba de ellos, como Harold Lloyd, John Gilbert o la actriz Pola Negri.

En consecuencia, los actores y actrices que se quisieron adaptar a este cambio para no perder sus trabajos y continuar viviendo de la industria, tuvieron que aprender a vocalizar correctamente y a interpretar teniendo en cuenta las localizaciones de los micrófonos dentro del set.

Como en cada gran cambio, hubo un actor que en un principio fue reticente a grabar su voz: Charles Chaplin.
De hecho, dos de sus películas, ‘Luces de la ciudad’ (1931) y ‘Tiempos modernos’ (1936), tenían sonido (música, efectos) pero no cuentan con diálogos. Incluso, la primera de estas dos, es considerada la primera película completamente sonora de la época, aún sin que nadie hable en ella.

No fue hasta su película ‘El Gran dictador’ (1941) que habló a las cámaras y a su público. Tardó más de 14 años en dejarnos oír su voz.

 

Creo que una de las mejores formas de aprender sobre esta época, es a través de las películas que se realizaron sobre esta temática: las vivencias de los actores, los problemas económicos y técnicos vividos en los estudios durante los inicios del cine sonoro. Podríamos hablar de ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952), de Stanley Donen y ‘The Artist’ (2011) de Michel Hazanavicius.

Quiero hacer un paréntesis para hablar de la primera de ellas dado que es uno de los films que más disfruté durante mi época de estudiante de cine…

Cantando bajo la lluvia es un musical que saca provecho de su género (tanto de la coreografía como de la música, es visualmente sorprendente y encantadora), pero también, del proceso de desarrollo de la historia que nos cuenta. Habla de otras realidades de forma crítica: la fijación del espectáculo con las estrellas del cine, la insistencia por dicho cambio enfocado hacia un negocio-espectáculo, complaciendo al público. El cine pasa a ser una industria, en donde la forma creativa de hacer ese espectáculo consiste en construir historias y sacar proyectos narrativos a flote, jugando con pasiones, sentimientos e intereses de los espectadores.

La película habla de las apariencias del medio, tanto en el sentido de las falsas expectativas que la cultura popular trae consigo, como en el estudio productor teniéndose que adaptar a las demandas de su público, incluso si no está del todo preparado para ello, dando de paso, con esta línea de trama, una mirada a la oferta y demanda dentro del mundo del cine.

Mientras el cine era mudo, el público se hacía una idea de quiénes eran y cómo eran sus estrellas favoritas, esperando de ellas ilusiones e ideales que los actores, por supuesto, no podían ni debían cumplir. La gente, generalmente (incluso hoy día), olvida que los actores no son las mismas personas que los papeles que interpretan. El control y dominio que un estudio cualquiera de cine tenía sobre el actuar y decir de los artistas (algo que en efecto sucedía en la edad de oro de Hollywood), los llevaba a crear figuras inalcanzables para ponerlas en un pedestal, con un manufacturado perfecto (un trazado que aplica a muchas de las figuras públicas actuales), pero cuando el mundo se enfrentaba al verdadero yo de estas personas, la presión caía en todas direcciones: la prensa, los medios de comunicación, los estudios de cine y los artistas mismos. Es como si se les exigiera a los actores (cantantes, productores, directores, etcétera) ser algo y alguien que no son porque ya mostraron esa ilusión por pantalla y, bueno, compramos.

Es este film pueden apreciarse estos problemas sobre la personalidad de los actores que quedaba más expuesta frente a las cámaras al escuchar su voz, voces que a veces no eran aptas para la pantalla, cómicamente retratado en la película, vemos como el estudio debe adaptarse para poder poner en pantalla a la actriz que el público quiere ver mientras utiliza la voz de otra persona para ser apta para la pantalla. Si les interesa la historia del cine y quieren vivir con humor este cambio, esta película los llevará por la historia de una manera muy divertida.

Ahora bien, si hablamos de The Artist, la cinta de Michel Hazanavicius, se trata de una película muda, en blanco y negro, y que imita la narrativa del cine de esa época (sustituyendo los diálogos y la voz en off por intertítulos).  El cine mudo tiene una excelente valoración crítica por dos motivos: por el desarrollo que tuvo como medio de expresión visual, que explotaba al máximo los elementos narrativos del medio y porque se han perdido muchas películas del período. Por estos motivos, el elemento nostálgico que posee el film es poderoso, porque sentirse espectador de cine mudo implica sentirse espectador de un momento que ya se ha perdido en un tiempo lejano.

The Artist explota ese juego de cinefilia con un homenaje al cine norteamericano clásico, tanto mudo como sonoro. Narra una historia que nunca pudo contar el cine mudo: el de su propia defunción. El protagonista de la película es un actor llamado George Valentin (homenaje a Rodolfo Valentino), especializado en el cine exótico de aventuras (homenaje a Fairbanks), que es apartado de los estudios con la irrupción del sonido. En ese momento, se refugia en el alcohol y en un proceso de autodestrucción mientras una actriz a la que él descubrió se convierte en el nuevo icono de la industria. Esto retrata a la perfección el destino de muchos de aquellos actores de la época que no lograron adaptarse al cambio.

Los homenajes están presentes en toda la película, como la secuencia en la que los sucesivos desayunos muestran el declive de la relación matrimonial de Valentín (referencia directa a la secuencia idéntica de Ciudadano Kane), el papel del mayordomo que cuida de quien fue una estrella en el pasado (el mismo papel de Erich von Stroheim en Sunset Boulevard), el éxito del musical con la llegada del sonoro (el baile de claqué, que remite a Fred Astaire y Ginger Rogers) o la música de Bernard Herrmann en Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958), empleada en un momento de la película.
Lo que la película cuenta es que el cine podía haber sido mudo hasta la actualidad, que la invención del sonido no aporta nada significativo a la historia del cine, porque las referencias a las películas de los grandes directores (Orson Welles, Billy Wilder o Alfred Hitchcock) indican que sus películas eran meramente visuales, de modo que el sonido no era un elemento imprescindible para entender el cine.

The Artist es una película interesante porque utiliza la manera de narrar que tenía el cine mudo y se sirve de ese efecto de nostalgia. Y construye, además, una hipótesis atractiva, la de pensar en cómo sería el cine actual sin sonido. El éxito de la película demuestra, además, que no es absurdo pensar en el cine sin sonido, del mismo modo que el éxito de La lista de Schindler demostró que no se puede triunfar haciendo cine en blanco y negro. Se trata únicamente de saber tocar las teclas adecuadas en cada espectador.

 

Volviendo al tema de los cambios y condicionamientos que se produjeron en esta época, también hubo que realizar cambios estéticos. Estos tenían que ver con la adaptación de los equipos de rodaje y la forma de rodar con sonido. En las primeras películas sonoras, la toma del sonido en directo en los rodajes era bastante mala, no contaba con demasiada sensibilidad y los micrófonos captaban también todo el sonido ambiente. Por ello, los primeros rodajes eran muy estáticos (para minimizar movimientos de cámara, de los técnicos o de los actores) y evitar ruidos indeseables. Con el paso de los años los estudios fueron mejorando la insonorización de los equipos, la sensibilidad y dinamismo de los micrófonos para tomar sólo los sonidos necesarios.

En los 30, el negocio se dividió entre las productoras que estuvieron a la cabeza de la mayor parte de la historia y el negocio cinematográfico. La MGM, la Paramout, la Warner, la RKO, la Fox, la United Artist, Columbia y Universal. Todas con una clara tendencia comercial y de rentabilidad de sus productos. Esto desencadeno en el surgimiento de los géneros cinematográficos, películas con elementos como temáticas, estilos visuales, simbolismos… que se repiten y hacen que el público sepa de antemano lo que va a ver al entrar a la sala de cine.
En la Warner destacaron los films de cine negro, en la Universal Pictures destacan las de terror, la Paramount con comedias sofisticadas, Columbia hizo comedias. Con la llegada del cine sonoro, se produce también la entrada de lo que se conoce como el cine clásico o también conocido como cine clásico de Hollywood. Etapa que durará hasta los años 60, pero de todo esto ya hemos hablado en la nota de la edad dorada de Hollywood.

 

La época mono

Hasta los años setenta, casi todas las películas se escuchaban en mono y la calidad del audio era poco mejor que la de un teléfono de línea. Si bien los estudios experimentaron con el objetivo de encontrar un mejor sonido, la mayoría de experimentos fracasaron, por lo que estos intentos duraron muy poco.

El sistema Fantasound se creó para la película de Disney: ‘Fantasía’ (1940), pero solo se utilizó en 14 cines de Estados Unidos como consecuencia del costo y de la atención y recursos dedicados a la Segunda Guerra Mundial.

Posteriormente llegó el Cinemascope: en lugar de pistas ópticas, representaba la banda sonora en bandas magnéticas para crear cuatro canales de audio.

Más tarde, apareció el sistema Sensurround, el cual amplificaba los sonidos de baja frecuencia y el efecto hacía temblar los cines, lo que más cercano a nuestra época conocimos como Soundround, llegando en algunos casos a desprender partes del techo de las salas. Puede fallar…

 

La época estéreo

Cuando, en 1977, el público escuchó por primera vez cómo las gigantescas naves sobrevolaban sus cabezas en ‘La guerra de las galaxias’ (George Lucas) grabada en Dolby Stereo, aquella experiencia marcó las expectativas del sonido en el cine para siempre… A partir de acá los cambios empiezan a darse en cadena, evolucionando en pocos años y revolucionando el sistema de audio.

El Dolby Stereo codificaba cuatro canales de sonido en dos canales grabados en la película, y posteriormente, se descodificaban en los cuatro canales permitidos para el estéreo en el espacio limitado de un rollo de película. Un poco más tarde, al aplicar las técnicas de reducción de ruido de Dolby a las pistas magnéticas de películas de 70mm, se logró el primer sonido 5.1 totalmente envolvente. Esto sucedió en ‘Apocalypse now’, (Coppola, 1979).

Para 1983 llegó el THX, estándares de calidad que garantizaban una reproducción fiel en las salas de cine y otro tipo de instalaciones. En 1992 se proyectó ‘Balman vuelve’ (Tim Burton) en Dolby Digital, sistema que ofrecía una banda sonora digital 5.1 y una pista analógica de seguridad.

Al año siguiente nació el sistema DTS, que ya no colocaba la banda sonora en la película, sino en un CD-Rom por separado. Con este sistema se proyectó ‘Jurassic Park’, de Steven Spielberg.

Ese mismo año, el sistema Sony Dynamic Digital Sound (SDDS) permitió hasta ocho canales de sonido: cinco en la parte frontal del cine, dos canales soundround en los laterales y un canal de graves.

Para el año 2010 nace el sistema Dolby Surround 7.1, que utiliza el ancho de banda disponible de la transición al cine digital para añadir dos canales soundround individuales en la parte trasera de la sala. La primera película que usó este sistema fue ‘Toy Story 3’, de Lee Unkrich.

En 2012, Barco Auro 11.1 añade una capa de cinco canales de altura al 5.1 tradicional para aumentar la sensación de estar inmersos dentro de la película, como ocurrió con ‘Red Tails’, de Anthony Hemingway.

En la actualidad, los esfuerzos de Dolby se centran en el sistema 3D Dolby Atmos, utilizado en películas como ‘Gravity’, ‘El hobbit’ y ‘Life of Pi’.

 

Lo que comenzó como una nota por los comienzos del cine sonoro, termino siendo un paseo por la evolución del sonido. Si bien los cambios más sustanciales se dieron a partir de los años 70, este último tiempo, acercándonos a la época actual, la velocidad de los mismos fue arrolladora. Lo que me hace preguntarme qué nos deparará el audio en los próximos años, cómo evolucionará el cine ahora, qué mejoras introducirán para continuar llevando la experiencia al extremo… O quizás, cómo propone como premisa The Artist, volveremos al cine mudo y en blanco y negro.

Por lo pronto, si aún no vieron ‘Cantando bajo la lluvia’ o ‘El artista’, es momento de tomarse un rato para disfrutar con humor de esta historia que les acabo de contar y complementar esta nota de blog.

Espero les haya gustado y hayan descubierto nuevas anécdotas sobre esta historia que, quizás no conocemos la perfección, pero en la que estamos inmersos todo el tiempo, todos los días de nuestras vidas.

Y, si te gustó esta nota, no te olvides de suscribirte a los amigos de Avanti! para recibir todas las novedades, notas de blog, descuentos, promociones ¡y más!

 

Escrito por Camm
Contenido recopilado de Internet
Avanti! Producciones


Escrito por Avanti

Producciones integrales de diseño originales y creativas. Fotografía, video, diseño gráfico, web; ilustraciones y animaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *