Fotografías con poca luz: cómo capturar relámpagos

por Avanti

03/05/2019

Camm

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Consejos útiles para fotografiar Relámpagos

El relámpago es impredecible, requiere de mucha paciencia si pretendemos fotografiarlo. Es importante tomar las precauciones necesarias antes de disparar, la seguridad del fotógrafo es clave, es por eso que es indispensable elegir un buen lugar en el que posicionarse.

La técnica es muy similar a la de las fotografías nocturnas, los fuegos artificiales o las fotos de larga exposición, ya que en todos los casos el fundamento básico es utilizar una velocidad de obturación baja. En este caso esto es algo aún más crucial dada la imprevisibilidad del fenómeno.

Por eso hoy les traemos unos tips y consejos para poder lograr una excelente fotografía de ellos, mediante el uso de algunas técnicas planificadas a priori. ¿Empezamos?


Todos sabemos que, si bien las tormentas eléctricas son el medio natural en el que se producen los relámpagos, es imposible predecir con exactitud dónde van a aparecer y qué zona o porcentaje del encuadre van a ocupar. Es por esto que es necesario utilizar un encuadre amplio, para permitir la aparición del relámpago.

Elegir utilizar un lente gran angular, para abarcar mayor proporción del espacio, es una buena decisión. Siempre tendremos tiempo de re-encuadrar y elegir la sección más interesante a la vista para nuestra fotografía final. Esa es la magia de las cámaras digitales. Y siempre enfocar al infinito, para evitar perdernos el foco de atención: el relámpago.

Hay dos escenarios posibles a la hora de elegir fotografiar un relámpago: un descampado o un horizonte urbano.
Cuando elijamos realizar la fotografía en un espacio urbano, debemos tener en cuenta que la luz natural se combinará con la artificial.
Las mejores horas para lograr los mejores resultados son durante la noche, para lograr fotografías de alto contraste.

En el momento de elegir el ISO a utilizar, va a depender de cuánto grano queramos tener en la imagen final. Si bien en postproducción podemos retocarla para sacarle un poco de éste, en el resultado final seguirá existiendo, si elegimos que así sea de antemano. Siempre es preferible tomar la fotografía lo más limpia posible y después agregarle los efectos necesarios durante la edición, quitarle es más complicado.

La sensibilidad de la cámara, que elijamos a la hora de fotografiar, podrá limitarnos en este aspecto. La mayoría de las cámaras réflex actuales, al ser digitales, cuentan con un ISO mínimo de 100, sería ideal contar con uno 25-50-64 para evitar el grano pero, como verán, esto no será posible en la mayoría de los caso. Esto era posible en la época de las cámara analógicas, cuando la fotografía surgía de películas que luego revelábamos.
Respecto a la abertura del obturador, cuanto más tiempo permanezca abierto: segundos, minutos o incluso horas, aumentará la posibilidad de captar uno o varios relámpagos en nuestra imagen. Sin embargo, ese tiempo debe ser limitado para poder controlar el brillo que tendrá la fotografía final dado que, sino el contraste se verá limitado y, la zona oscura que envuelve al relámpago se reducirá, imposibilitándonos verlo en detalle.

Es muy importante realizar varios disparos para aumentar la posibilidad de lograr la imagen deseada. Así como es indispensable la utilización de un trípode ya que, los largos tiempos de exposición, necesitan una base sólida para no obtener resultados borrosos sino bien definida.

Contar con un disparador de cable o inalámbrico sumaría muchísimo, para no tener que tocar la cámara al momento de disparar y evitar hasta el más mínimo movimiento.

Cuanto más lenta sea la velocidad del obturador, más oportunidades tendremos de captar esa fracción de segundo en la que se produce el relámpago.

El método tradicional y el más válido es hacer una larga exposición, como norma general de unos 30 segundos (que es la máxima que suelen ofrecer las cámaras), aunque todo depende de la luz que haya en el ambiente.
Si estamos hablando de una imagen nocturna y con muy poca luz, podemos decidir usar el modo Bulb de la cámara (el modo en el que la cámara abre el obturador y no lo cierra hasta que se lo indiquemos); si por el contrario hay bastante luz, como en las fotos de larga exposición diurna, podemos empezar con la mitad de tiempo (15 segundos).

Siempre es importante ir probando a medida que vamos disparando y viendo los resultados en nuestro visor; antes de definir el tiempo final de exposición y el diafragma a utilizar, según el resultado que queramos lograr.

Si queremos lograr mayor profundidad de campo, es importante que utilicemos una apertura pequeña de diafragma. Preferentemente entre f11-f16. Esto complementará la larga exposición en tiempo que necesitamos para que los resultados sean óptimos y la imagen no esté invadida de luz al punto que no podamos distinguir los objetos en ella (quemada).

Es importante que, por más que la fotografía parezca espontanea, conocer las condiciones ideales del espacio donde pretendemos realizarla para tener todos los factores lo más controlados posibles, es decir, realizar una planificación previa.

Conocer cuáles son las condiciones de iluminación problemas, hallar la localización idónea y prepararse para disparar contribuyen a lograr una composición correcta en la fotografía.

Repasemos lo que necesitamos:

  •           Un trípode preferentemente con un obturador a distancia
  •           Un lugar seguro
  •           Utilizar la cámara en modo manual
  •           Elegir el menor número de ISO que nos permita utilizar la cámara
  •           Seleccionar una baja exposición que se complemente con un diafragma bastante cerrado
  •           Probar el encuadre varias veces
  •           Realizar varios disparos para darle la posibilidad al relámpago de aparecer en nuestra foto y que el resultado sea el esperado
  •           Y mucha paciencia!

Recuerden que conseguir una buena foto de un rayo cayendo no es sólo cuestión de conocer bien nuestro equipo, la técnica a utilizar, saber cómo configurar la cámara y la manera en que debemos actuar en esa situación particular; sino también es muy importante tener paciencia y perseverar.

Como nota al pie, acuérdense siempre sacar sus fotografías en RAW, para tener un mayor control en la edición. Así, una vez lograda una buena fotografía desde la cámara, pueden jugar con ella y obtener diferentes e interesantes resultados en postproducción. Fotografías de relámpagos hay muchas, que hagas una única y propia depende de vos.

Animate!

Espero les haya gustado y les sea útil toda esta información. No duden en escribirnos si les surge alguna duda o compartir con nosotras las fotos que realicen con esta técnica: info@avantiproducciones.com.ar

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