The Morning Show: Review
La otra cara de los medios
Cuando terminé la primera temporada, quise escribir al respecto. Pero, dado que justo estaba estrenándose la segunda, sentí que lo más sensato era verla completa antes de hablar de ella. Hoy me pregunto si esto no fue un error.
Debo reconocer que los primeros episodios me encantaron, quizás porque es un medio conocido y me sentí identificada con determinadas cuestiones que hacen al entorno. Sobre todo desde el punto de vista de la mujer y el trato que recibimos como tales en la industria. He hablado reiteradas veces de esto en otros artículos que pueden pasar a leer en el blog. Me encontré inmersa en un relato que fluía con facilidad, llevándome por las diferentes situaciones de manera natural.
Fue con esta confianza ciega con la que esperé terminarla antes de escribir al respecto. Y, si lo hubiese hecho hablando solo de la primera parte, los resultados serían muy diferentes. Creo firmemente que la season 2 se desvió del camino que venía pavimentando su antecesora.
¿Vemos juntos qué pasó?
Cansada de los horribles guiones y la degradación que la representación de las mujeres mostraba en pantallas y revistas, la actriz, productora, emprendedora y activista ganadora del Oscar Reese Witherspoon construyó su propio imperio. Inspirando así a muchas mujeres.
Game of Thrones tiene lugar en un mundo de fantasía, pero esa fantasía se basa en acontecimientos del mundo real o, al menos, los toma como referencia.
Desde sus inicios, los relatos que cuenta el séptimo arte han afectado a generaciones mediante sus argumentos, contenido, imágenes e ideas.
Además de ser un arte del que disfrutamos, el cine es mucho más interesante cuando nos deja un mensaje. Cuando nos plantea un dilema y nos deja pensando. Nos pone en una posición donde nos replanteamos la forma de ver la vida. Deja de ser un mero entretenimiento, vacío de contenido, y nos deja una enseñanza. Nos anima a cuestionarnos aquellas cosas que creíamos incuestionables.
Sherry Lansing fue una de las ejecutivas más exitosas financieramente, más duraderas y queridas de Hollywood. Fue contratada en 1980 como la primera mujer presidenta de un importante estudio cinematográfico estadounidense. Su inteligencia, tenacidad, amabilidad e instintos creativos la impulsaron al éxito como directora ejecutiva de Paramount Pictures.
Mujeres fuertes, independientes y talentosas, que se animan a romper los paradigmas impuestos por la sociedad de la época en la que les tocó vivir e ir por más.
La historia de Anne Shirley Cuthbert está basada en las novelas de ‘Anne of Green Gables’ (1908) de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery. Su adaptación a formato televisivo fue realizada por la escritora y productora Moira Walley-Beckett.
En los años 30, cuando Hollywood aún estaba asentando los cimientos de la que sería la mayor fábrica de sueños, había muchas actrices ante las cámaras, pero sólo una mujer despuntó detrás de ellas.
Fue una de las mejores cineastas del siglo XX. Aunque su vinculación al régimen nazi la convirtió en un personaje controvertido: admirado y odiado al mismo tiempo.